quarta-feira, 19 de dezembro de 2007

04 - FANTASMAS DA MEMÓRIA - Quadro medieval





Trombetas atordoam a alvorada.
Descendo vai a ponte levadiça.
A castelã deslumbra, delicada,
vestida de brocados e preguiça.

À sombra do longevo campanário,
erguido no estertor dos tempos velhos,
ainda vive o mártir do Calvário
nas folhas já sem cor dos Evangelhos.

Mortiça, a luz das velas, na capela,
mal alumia a Cruz da redenção.
Paramentado, o padre se desvela
no ofício de servir o castelão.

No altar, exposto, o cristo, abandonado,
exangue se mantém crucificado.




José-Augusto de Carvalho
17.12.2007
Viana * Évora * Portugal
In «Da humana condição», 2008

quinta-feira, 6 de dezembro de 2007

02 - POESIA VIVA * Vamonos Patria a caminar





1.- Nuestra voz.
2.- Vámonos patria a caminar.
3.- Distante de tu rostro.



1

Para que los pasos no me lloren,
para que las palabras no me sangren:
canto.

Para tu rostro fronterizo del alma
que me ha nacido entre las manos:
canto.

Para decir qe me has crecido clara
en los huesos más amargos de la voz:
canto.

Para que nadie diga: ¡tierra mía!,
con toda la decisión de la nostalgia:
canto.

Por lo que no debe morir, tu pueblo:
canto.

Me lanzo a caminar sobre mi voz para decirte:
tú, interrogación de frutas y mariposas silvestres,
no perderás el paso en los andamios de mi grito,
porque hay un maya alfarero en tu corazón,
que bajo el mar, adentro de la estrella,
humeando en las raíces, palpitando mundo,
enreda tu nombre en mis palabras.

Canto tu nombre, alegre como un violín de surcos,
porque viene al encuentro de mi dolor humano.

Me busca del abrazo del mar hasta el abrazo del viento
para ordenarme que no tolere el crepúsculo en mi boca.

Me acompaña emocionado el sacrificio de ser hombre,
para que nunca baje al lugar donde nació la traición
del vil que ató tu corazón a la tiniebla, ¡negándote!



2

Vámonos patria a caminar, yo te acompaño.
Yo bajaré los abismos que me digas.

Yo beberé tus cálices amargos.
Yo me quedaré ciego para que tengas ojos.
Yo me quedaré sin voz para que tú cantes.
Yo he de morir para que tú no mueras,
para que emerja tu rostro flameando al horizonte
de cada flor que nazca de mis huesos.
Tiene que ser así, indiscutiblemente.
Ya me cansé de llevar tus lágrimas conmigo.

Ahora quiero caminar contigo, relampagueante.
Acompañarte en tu jornada, porque soy un hombre
del pueblo, nacido en octubre para la faz del mundo.

Ay, patria,
a los coroneles que orinan tus muros
tenemos que arrancarlos de raíces,
colgarlos de un árbol de rocío agudo,
violento de cóleras de pueblo.

Por ello pido que caminemos juntos. Siempre
con los campesinos agrarios
y los obreros sindicales,
con el que tenga un corazón para quererte.
Vámonos patria a caminar, yo te acompaño.



3

Pequeña patria mía, dulce tormenta,
un litoral de amor elevan mis pupilas
y la garganta se me llena de silvestre alegría
cuando digo patria, obrero, golondrina.

Es que tengo mil años de amanecer agonizando
y acostarme cadáver sobre tu nombre inmenso,
flotante sobre todos los alientos libertarios,
Guatemala, diciendo patria mía, pequeña campesina.
Ay, Guatemala,
cuando digo tu nombre retorno a la vida.
Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Subo las letras del alfabeto hasta la A
que desemboca al viento llena de alegría
y vuelvo a contemplarte como eres,
una raíz creciendo hacia la luz humana
con toda la presión del pueblo en las espaldas.

¡Desgraciados los traidores, madre patria, desgraciados.
Ellos conocerán la muerte de la muerte hasta la muerte!
¿Por qué nacieron hijos tan viles de madre cariñosa?
Así es la vida de los pueblos, amarga y dulce,
pero su lucha lo resuelve todo humanamente.

Por ello patria, van a nacerte madrugadas,
cuando el hombre revise luminosamente su pasado.
Por ello patria,
cuando digo tu nombre se rebela mi grito
y el viento se escapa de ser viento.

Los ríos se salen de su curso meditando
y vienen en manifestación para abrazarte.

Los mares conjugan en sus olas y horizontes
tu nombre herido de palabras azules, limpio,
para lavarte hasta el grito acantilado del pueblo,
donde nadan los peces con aletas de auroras.

La lucha del hombre te redime en la vida.

Patria, pequeña, hombre y tierra y libertad
cargando la esperanza por los caminos del alba.

Eres la antigua madre del dolor y el sufrimiento.

La que marcha con un niño de maíz entre los brazos.

La que inventa huracanes de amor y cerezales
y se da redonda sobre la faz del mundo
para que todos amen un poco de su nombre:

un pedazo brutal de sus montañas
o la heroica mano de sus hijos guerrilleros.
Pequeña patria, dulce tormenta mía,
canto ubicado en mi garganta
desde los siglos del maíz rebelde:

tengo mil años de llevar tu nombre
como un pequeño corazón futuro
cuyas alas comienzan a abrirse a la mañana.
.
Otto René Castillo
1936-1967

02 - POESIA VIVA * Intelectuales apolíticos


Un día, los intelectuales apolíticos de mi país serán interrogados por el hombre sencillo de nuestro pueblo. Se les preguntará sobre lo que hicieron cuando la patria se apagaba lentamente, como una hoguera dulce, pequeña y sola. No serán interrogados sobre sus trajes, ni sobre sus largas siestas después de la merienda, tampoco sobre sus estériles combates con la nada, ni sobre su ontológica manera de llegar a las monedas. No se les interrogará sobre la mitología griega, ni sobre el asco que sintieron de sí, cuando alguien, en su fondo, se disponía a morir cobardemente. Nada se les preguntará sobre sus justificaciones absurdas, crecidas a la sombra de una mentira rotunda. Ese día vendrán los hombres sencillos. Los que nunca cupieron en los libros y versos de los intelectuales apolíticos, pero que llegaban todos los días a dejarles la leche y el pan, los huevos y las tortillas, los que les cosían la ropa, los que le manejaban los carros, les cuidaban sus perros y jardines, y trabajaban para ellos, y preguntarán, "¿Qué hicisteis cuando los pobres sufrían, y se quemaba en ellos, gravemente, la ternura y la vida?" Intelectuales apolíticos de mi dulce país, no podréis responder nada. Os devorará un buitre de silencio las entrañas. Os roerá el alma vuestra propia miseria. Y callaréis, avergonzados de vosotros.



Otto René Castillo
(1936-1967)

02 - POESIA VIVA * Quem é Otto René Castilho?



Otto René Castillo nació en la ciudad de Quetzaltenango, Guatemala, en 1936. En 1954, a la edad de 18 años, es exiliado a El Salvador por su oposición al golpe de estado contra Jacobo Arbenz perpetrado por la CIA y tropas mercenarias. En 1958 regresó a Guatemala. Entró a la Universidad de San Carlos a estudiar leyes. Obtuvo una beca para hacer estudios en la antigua República Democrática Alemana. En 1959 inició sus estudios en Letras en Leipzig, Alemania, abandonándolos 3 años después para ingresar a la Brigada Joris Ivens, grupo de cineastas, para la filmación de cortometrajes sobre la lucha armada de liberación de los pueblos latinoamericanos. Regresó a Guatemala en 1964, compartiendo la militancia política con las actividades culturales. Dirigió el teatro Experimental de la Municipalidad de Guatemala. En 1965 es capturado y mandado al exilio, pero las organizaciones revolucionarias lo nombraron representante de Guatemala en el Comité Organizador del Festival Mundial de la Juventud en Argelia. Así, recorre Alemania, Austria, Hungría, Chipre, Argelia y Cuba, donde permaneció algunos meses. En 1966 regresó clandestinamente a su país para incorporarse a las guerrillas de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) comandadas por César Montes donde es nombrado responsable de Propaganda del Regional Oriental y responsable de Educación del Frente Edgar Ibarra. El 19 de marzo de 1967 fue herido en combate y capturado por las fuerzas antiguerrilleras del gobierno, y conducido junto con Nora Paiz a la base militar de Zacapa. Ambos recibieron terribles torturas a manos de un capitán del ejército guatemalteco:
"Con una gillette asegurada en una varita de bambú, atado de pies y manos, le cortaban la cara a cada frase que le decían (basándose en el poema Vámonos patria a caminar: Yo me quedaré ciego para que tengas ojos, Yo me quedaré sin voz para que tú cantes). Le gillettearon los ojos, la boca, las mejillas, los brazos y el cuello. Se supo en Guatemala que este ombre -sin h-, se ufanaba contando su hazaña."
La tortura duró 5 días. El 23 de marzo, junto con 13 campesinos colaboradores de la guerrilla, fueron fusilados y luego sus cuerpos quemados.Otto René obtuvo el premio Centroamericano de poesía en 1955, el premio Autónomo en 1956 y el premio "Filadelfio Salazar" en 1958, ambos de la Universidad de San Carlos de Guatemala, y el premio Internacional de Poesía en Budapest otorgado por la Federación Mundial de Juventudes Democráticas en 1957. Su poema Vámonos patria a caminar, yo te acompaño, ocupa un lugar priviligeado en el imaginario guatemalteco, ya que durante la guerra civil, para los que resistían a los gobiernos militares, éste era como un himno contestatorio a la historia oficial.

02 - POESIA VIVA * Otto René Castilho



Otto René Castillo (1936-1967), poeta guerrillero capturado en la Sierra de las Minas con Nora Paiz, su amor, también combatiente, y quemados vivos el 17 de marzo de 1967, durante el gobierno de Méndez Montenegro. De aquel combate según se cuenta sólo salvo la vida el legendario Pablo Monsanto. Vivió 31 años. Dio a su pueblo su canto y su vida. ¿Qué más puede dar un poeta?



Luis Cardoza y Aragón. El río: Novelas de caballería.